Dear
Friends,
Recently I taught a course to Catholic School teachers on the teaching
documents of the Church. An area that schools and religious education
programs should teach is social justice. The US Catholic Bishops want
every Catholic to realize that their role is to transform society. That
can only happen when we understand what God demands of us in justice.
A central teaching of Catholicism is that in all things political, governments
must take into consideration the common good. As that is defined, the
common good consists of those policies that promote human dignity, freedom,
and justice. Pursuing policies that promote the common good must always
be a Catholic’s responsibility. How we get there can result in people
of good faith differing. Thus, you can have Catholics in good conscience
who are Republicans and Democrats.
The principles of Catholic social teaching are the following:
The life and dignity of the human person. All human beings deserve respect
whether they are in the womb, in a jail cell, are handicapped, or are
sick and dying. This is the first and central principle. It is the foundation
for nearly every issue in morality.
The call to family, community, and participation. This principle means
that human beings are inherently social. The building up of the institution
of marriage and the family must be goals of society. It is our belief
that marriage is more than a social contract, but a covenant between God
and a man and a woman.
There are rights and responsibilities inherent in being human. All human
beings have the right to life, to conditions that will allow for a decent
life, food and shelter, education, employment, and healthcare.
Option for the poor and vulnerable. Since typically the poor and vulnerable
cannot speak for themselves or assert their rights it is the duty of Catholics
to speak up for them.
The dignity of work and rights of workers. The right to a safe workplace
free from harassment or danger should be safeguarded. Workers have a right
to productive work, to decent and fair wages. Private property should
be safeguarded in law.
Solidarity with all the world, especially the developing nations that
strive for basic rights should be a goal of our society. This means that
globalization isn’t a bad word. Instead, we must be aware of where
and how our products are produced. Price can’t be the only factor
in deciding what item to purchase.
Care for God’s creation. The world that God created has been entrusted
to us as stewards. Our use of the world’s goods should be guided
by God’s plan for creation. We must care for the natural resources
and reduce pollution. We should recycle and not waste. These are good
principles not just to save money, but to do as God demands.
Each of these principles has specific policy initiatives that are drawn
from them. For instance, the Church supports initiatives that promote
adoption over abortion, that allow for quality education and the choice
for religious schools, policies that promote quality jobs and fair wages.
It is not an option for Catholics to do justice. The scriptures are very
clear that justice is a mandate of God. What isn’t so clear is how
we can accomplish justice.
Throughout this year I will point out where candidates stand on issues
and how this is either a reflection of what our Church calls us to or
how it goes against it. While it is not permissible for me to endorse
a candidate or to tell you how to vote, it is my duty to enlighten your
heart and mind so that you can make an informed decision when you go to
the polls.
Peace,
Fr. Chris
*****************************************
Estimados
amigos,
Recientemente enseñé un curso a maestros de escuelas católicas
acerca de los documentos de enseñanza de la Iglesia. Un área
que las escuelas y los programas de educación religiosa deben enseñar
es la justicia social. Los Obispos Católicos de los Estados Unidos
desean que cada católico entienda que su rol es transformar la
sociedad. Esto solamente puede suceder cuando nosotros entendamos que
lo que Dios demanda de nosotros es la justicia. Una enseñaza central
del catolicismo es que en todas las cosas políticas, los gobiernos
deben tomar en consideración el bien común. Así como
es definido, el bien común consiste en aquellas pólizas
que promueven la dignidad humana, la libertad y la justicia. El conseguir
las pólizas que promueven el bien común siempre debe ser
una responsabilidad Católica. El camino para llegar a esto puede
resultar en que la gente de fe difiera. Así que, usted puede encontrar
católicos de buena fe que son republicanos y demócratas.
Los principios de las enseñanzas sociales católicas son
como siguen:
La vida y la dignidad del ser humano. Todos los seres humanaos merecen
respeto ya sea que estén en el vientre de la madre, en la cárcel,
que estén incapacitados, enfermos o muriendo. Éste es el
principio primero y central. Es la base de casi todos los temas en moralidad.
La llamada a la familia, a la comunidad y a la participación. Este
principio quiere decir que los seres humanos son naturalmente sociales.
La formación de la institución del matrimonio y la familia
deben ser metas de la sociedad. Es nuestra creencia que el matrimonio
es más que mero contrato social, es una alianza entre Dios, un
hombre y una mujer.
Hay derechos y responsabilidades inherentes en el ser humano. Todos los
seres humanos tienen el derecho a la vida, a condiciones que le permitan
una vida decente, el alimento y el refugio, la educación, el empleo
y los cuidados médicos.
Opciones para el pobre y el vulnerable. Ya que típicamente el pobre
y el vulnerable no pueden hablar por sí mismos y reclamar sus derechos,
es un deber de los católicos interceder por ellos.
El trabajo digno y los derechos de los trabajadores. El derecho a un lugar
de trabajo seguro, libre de acoso o peligro, debe ser salvaguardado. Los
trabajadores tienen el derecho a un trabajo productivo y a una compensación
decente y justa. La propiedad privada debe ser salvaguardada por la ley.
La solidaridad con el mundo, especialmente con las naciones en desarrollo
que luchan por derechos básicos, debe ser una meta de nuestra sociedad.
Esto quiere decir que la globalización no es una mala palabra.
Preferiblemente, debemos estar enterados de dónde y cómo
estos productos son producidos. El precio no debe ser el único
factor para decidir qué comprar.
El cuidado de la Creación de Dios. El mundo que Dios creó
nos ha sido confiado para su administración. El uso que le demos
a los recursos de este mundo debe estar guiado por el plan de Dios para
la creación. Debemos cuidar de los recursos naturales y reducir
la contaminación. Debemos reciclar y no desperdiciar. Estos son
buenos principios, no solamente para ahorrar dinero, sino también,
para hacer lo que Dios quiere.
Cada uno de estos principios tiene iniciativas específicas que
han sido dictadas para ellos. Por ejemplo, la Iglesia apoya las iniciativas
que promueven la adopción sobre el aborto, las que permiten la
calidad en la educación y la elección de escuelas religiosas,
pólizas que promueven trabajos de calidad y remuneración
justa. La justicia no es una opción para los católicos.
Las Escrituras son bien claras en que la justicia es un mandato de Dios.
Lo que no está muy claro es ¿cómo alcanzamos la justicia?
A través de este año yo les indicaré la posición
de los candidatos en diferentes asuntos y cómo esto refleja lo
que nuestra Iglesia nos enseña o cómo va contra ella. Mientras
que no es permisible para mí endosar a un candidato o decirles
a ustedes cómo votar, es mi deber aclararles el corazón
y la mente, de manera que ustedes puedan hacer una decisión clara
cuando acudan a las urnas electorales.
Paz, Padre Chris
|